Senado: nacionalidad única para Presidente y gobernadores
La reforma constitucional, aprobada con 86 votos a favor y 42 en contra, exige renunciar a otra nacionalidad antes del registro; regiría desde 2028.
Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó con 86 votos a favor y 42 en contra una reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La votación reunió a los 128 integrantes de la Cámara alta y alcanzó la mayoría calificada de dos terceras partes que exige la Constitución para modificar el texto fundamental.
Renunciar antes de registrarse
De acuerdo con el dictamen, toda persona que posea otra nacionalidad además de la mexicana deberá renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidata o candidato. La renuncia será, por tanto, una condición previa para participar en la contienda, y no un trámite posterior a la obtención del cargo.
La medida coloca en un mismo nivel de exigencia a los aspirantes al Poder Ejecutivo federal y a los de las entidades federativas, incluida la capital del país.
Turno a los congresos estatales
Al tratarse de una modificación a la Carta Magna, el proyecto fue enviado a los congresos de los estados. Conforme al procedimiento constitucional, para su entrada en vigor se requiere la aprobación de la mayoría de las legislaturas locales, además de la declaratoria correspondiente.
Una vez cumplido ese trámite, la reforma contempla su aplicación a partir del proceso electoral de 2028. Esto significa que los aspirantes a los cargos señalados deberán ajustarse a la nueva regla desde esa contienda.
Una discusión dividida
El resultado de 86 votos contra 42 refleja una diferencia amplia pero con una oposición considerable. El debate sobre la lealtad exclusiva a la nación y sobre los derechos políticos de quienes tienen más de una nacionalidad se ha mantenido vigente en la agenda legislativa. Sus defensores sostienen que los cargos de mayor responsabilidad del Estado deben ocuparse por personas sin vínculos jurídicos con otros países. Sus críticos advierten sobre posibles restricciones a los derechos de los ciudadanos con doble nacionalidad.
Lo que sigue
Con la minuta en manos de los congresos locales, la reforma entra en su etapa decisiva. Si la mayoría de las legislaturas la avala, la nacionalidad mexicana única se convertirá en requisito constitucional para quienes busquen encabezar el Ejecutivo federal o el de las entidades del país a partir de 2028.

