ICE destinará 2 millones de dólares a perros robot
DHS confirma la compra de robots Spot de Boston Dynamics para que ICE inspeccione zonas peligrosas sin exponer directamente a sus agentes.
Washington D.C. — El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) hizo público un aviso de contratación en el que revela sus planes de invertir entre uno y dos millones de dólares en robots cuadrúpedos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El documento, difundido a través del sistema oficial de planificación de adquisiciones de la dependencia, marca un nuevo capítulo en la incorporación de tecnología robótica a las labores de control migratorio en el país.
Un robot pensado para el reconocimiento, no para el arresto
Según el aviso, la agencia buscará adquirir unidades del robot Spot, fabricado por la firma Boston Dynamics, junto con sus accesorios correspondientes. La descripción oficial del proyecto señala que el objetivo es «respaldar operaciones de seguridad pública y aplicación de la ley» mediante una capacidad robótica operada a distancia, destinada a labores de inspección, evaluación de riesgos y reconocimiento situacional en entornos que representen un peligro para el personal.
Un funcionario de alto nivel del DHS, consultado por medios estadounidenses, precisó que estos robots no serán empleados para efectuar detenciones. Su función se limitaría a explorar espacios reducidos, inestables o de difícil acceso antes de que los agentes humanos ingresen a ellos, reduciendo así su exposición directa a posibles amenazas.
Cámaras, sensores y brazos articulados
Los ejemplares de Spot que baraja adquirir ICE están equipados con cámaras de visión de 360 grados y sensores capaces de detectar vibraciones, gases y niveles de radiación, de acuerdo con las especificaciones técnicas publicadas por el propio fabricante. Algunas configuraciones del robot también incluyen brazos articulados que permiten manipular objetos a distancia, una función pensada para labores como la revisión de posibles explosivos o materiales peligrosos en escenarios de riesgo.
El fabricante ha señalado en repetidas ocasiones que su tecnología no está diseñada para portar armas ni para funcionar como sistema de selección de objetivos de forma autónoma, y que se reserva el derecho de tomar medidas si detecta un uso indebido de sus productos.
No es la primera vez que un cuerpo de seguridad usa a Spot
El uso de perros robot en labores de seguridad no es una novedad exclusiva de ICE. Departamentos de policía como los de Los Ángeles y Nueva York ya incorporan esta tecnología en sus operativos, mientras que el Servicio Secreto estadounidense recurrió a ella para reforzar la vigilancia de la residencia de Mar-a-Lago en 2024, en imágenes que se volvieron virales en redes sociales.
La adopción policial de estos robots no ha estado exenta de polémica. En 2021, el Departamento de Policía de Nueva York suspendió temporalmente el uso de un robot similar tras las críticas ciudadanas que generó su despliegue, aunque la tecnología terminó reincorporándose años después como parte del equipamiento de seguridad pública de la ciudad.
Se suma a otras compras que han generado controversia
El anuncio de los robots llega apenas semanas después de que ICE avanzara con la adquisición de miles de guantes con capacidad de descarga eléctrica para sus agentes, una compra multimillonaria que también despertó el rechazo de organizaciones de derechos civiles y de un grupo de legisladores demócratas. A diferencia de los guantes, pensados para el contacto físico directo durante las intervenciones, el proyecto de los robots Spot se plantea como una herramienta de inspección remota, sin contacto humano inmediato.
Un grupo de senadores demócratas envió recientemente una carta al director interino de ICE en la que pidió cancelar el contrato de los guantes eléctricos y, en su lugar, canalizar los recursos hacia herramientas de desescalada, capacitación y mecanismos de rendición de cuentas para los agentes. El nuevo aviso sobre los perros robot podría reavivar ese mismo tipo de cuestionamientos, esta vez en torno al papel que deben jugar los sistemas robóticos dentro de los operativos migratorios.
Un proyecto aún en fase de planificación
Cabe subrayar que el documento publicado corresponde a un pronóstico de adquisición con un techo presupuestal definido, no a una compra ya concretada. Esto significa que la cifra de dos millones de dólares representa un límite máximo de inversión y no una erogación confirmada, por lo que restará ver cuántas unidades adquiere finalmente la agencia y en qué plazos comenzarían a operar sobre el terreno.
Mientras defensores de este tipo de tecnología sostienen que enviar un robot a un entorno peligroso puede evitar que oficiales, bomberos u otros equipos de respuesta se expongan innecesariamente a riesgos, otros especialistas insisten en la necesidad de establecer marcos claros de supervisión conforme los sistemas robóticos empleados por cuerpos de seguridad se vuelven cada vez más sofisticados. El debate, apenas en ciernes, promete intensificarse a medida que ICE amplía su catálogo de equipamiento en medio de la actual expansión de sus operativos de control migratorio.

