El Niño 2026-2027: La Amenaza Climática que Reconfigurará a México
Sequías, calor extremo y plagas acechan al país ante el fenómeno más intenso en décadas, con efectos que podrían extenderse hasta la primavera de 2027
Las alertas meteorológicas han encendido todas las señales de advertencia. El fenómeno de El Niño, que ya se ha consolidado en el Pacífico ecuatorial, avanza con un fortalecimiento acelerado que podría convertirlo en uno de los episodios más intensos desde que comenzaron los registros modernos en 1950 . Con una probabilidad del 97 por ciento de que las condiciones persistan hasta la primavera de 2027, México se prepara para enfrentar un escenario climático complejo que combinará temperaturas récord, sequías prolongadas, plagas agrícolas y una redistribución atípica de las lluvias .
El Despertar de un «Súperniño»
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ha confirmado que el fenómeno ya cruzó el umbral de activación. Las temperaturas de la superficie del mar en la región Niño 3.4, el indicador clave para medir la intensidad del evento, alcanzan actualmente los 29.5 grados Celsius, superando incluso los niveles registrados durante el periodo 2015-2016 .
«Ya cruzamos la línea donde se establece El Niño y las proyecciones son de que sí pudiéramos llegar justo a rebasar la línea del Niño muy fuerte o al menos estar muy cercano», advirtió Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN, en conferencia matutina . Los modelos climáticos estiman un 81 por ciento de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad «muy fuerte» durante el último trimestre de 2026, con octubre, noviembre y diciembre como los meses de mayor potencia .
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) respalda estos pronósticos y señala que existe una probabilidad cercana al cien por ciento de que el fenómeno persista hasta febrero de 2027 . El calentamiento del Pacífico ecuatorial, con anomalías que superan los 2 grados Celsius en algunas regiones, está liberando una cantidad masiva de energía térmica que altera los patrones de circulación atmosférica a escala global .
Un País Dividido por la Lluvia
Uno de los efectos más paradójicos de El Niño es su capacidad para generar extremos opuestos en el mismo territorio. Mientras el norte del país podría experimentar un invierno más húmedo de lo habitual, el centro, sur y sureste enfrentarían condiciones de sequía severa .
El SMN explica que el calentamiento del Pacífico desplaza la corriente en chorro subtropical ligeramente hacia el sur, lo que permite transportar mayor cantidad de vapor de agua desde las regiones tropicales hacia el norte de México . Esto favorecerá lluvias por encima del promedio en estados como Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Durango y Nuevo León durante los meses de octubre a diciembre .
Sin embargo, el panorama es radicalmente distinto para el resto del país. El coordinador del SMN ha advertido que las condiciones de menor precipitación podrían presentarse con mayor frecuencia en regiones del noroeste, occidente, centro, oriente y sur de México . Para la primavera de 2027, los pronósticos indican una elevada probabilidad de condiciones más secas en amplias zonas del centro, sur y sureste, lo que podría desencadenar una de las sequías más severas en la historia reciente .
El Campo Mexicano en la Mira
El sector agropecuario se perfila como uno de los más vulnerables ante la embestida de El Niño. Las pérdidas de cosechas, el estrés hídrico para el ganado, los brotes de enfermedades y la proliferación de plagas son solo algunos de los riesgos que ya están siendo monitoreados por especialistas y autoridades .
La firma mexicana Startup Renaissance, especializada en soluciones tecnológicas para la estimulación de lluvias, ha advertido en su reporte «Perspectiva estacional junio, julio y agosto 2026» que el país enfrentará uno de los veranos con mayor calor extremo de su historia . La combinación de El Niño, la canícula y los efectos del cambio climático podría derivar en un escenario catalogado como posible «Súperniño», con consecuencias drásticas para la producción de alimentos .
Los estados históricamente más afectados por la sequía, como Baja California, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas, encabezan la lista de regiones en riesgo . A esta lista se suman entidades del occidente como Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Nayarit, donde las altas temperaturas podrían incrementar el potencial de ondas de calor extremas, incendios forestales y reducción de reservas hídricas .
El Fantasma de las Plagas
Uno de los aspectos menos comentados pero igualmente preocupantes es el incremento en la presencia de plagas que podría desencadenarse como consecuencia de las condiciones climáticas extremas . El SMN ha señalado que el aumento de las temperaturas y la falta de lluvia crean un entorno propicio para la proliferación de insectos y enfermedades que afectan los cultivos, entre ellas la langosta, que ha sido identificada como una amenaza potencial .
«Las consecuencias también pueden alcanzar la producción de alimentos, debido a que la falta de lluvia y el aumento de las temperaturas favorecen la presencia de plagas», advirtió Vázquez Romaña durante una entrevista con Aristegui Noticias . La combinación de estrés hídrico y temperaturas elevadas debilita los cultivos y los hace más susceptibles a ataques de insectos y hongos, lo que podría agravar aún más la ya delicada situación del sector agropecuario.
La alerta no es menor. Estudios previos han demostrado que los episodios intensos de El Niño suelen ir acompañados de brotes de plagas que afectan tanto a cultivos como a la ganadería, generando pérdidas millonarias y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de las comunidades más vulnerables .
Energía Bajo Presión
Los efectos del fenómeno no se limitan al sector agropecuario. La generación y distribución de energía eléctrica también enfrentan riesgos importantes. La reducción de lluvias en las regiones centro y sur del país impacta directamente los niveles de las presas hidroeléctricas, que dependen de la precipitación para mantener su capacidad de generación .
Además, el aumento de las temperaturas incrementa la demanda de electricidad para sistemas de refrigeración y aire acondicionado, lo que genera un círculo vicioso de mayor consumo y menor capacidad de generación. El SMN ha llamado a cada actividad productiva a identificar los riesgos específicos y prepararse con información meteorológica actualizada .
El Factor Humano: Recomendaciones de la UNAM
Ante este escenario de incertidumbre, especialistas del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la Universidad Nacional Autónoma de México han hecho un llamado urgente a la acción. En conferencia de prensa, los académicos señalaron que los efectos de El Niño en 2027 podrían ser particularmente severos, con un incremento en el número de incendios forestales de febrero a junio, una disminución de lluvias en el centro, sur y sureste, y un aumento en los días con mala calidad del aire en zonas urbanas .
La investigadora Carolina Ureta Sánchez planteó una pregunta que sintetiza la complejidad del desafío: «La pregunta no es solamente cuánto va a llover, sino quién tiene las herramientas para enfrentar lo que ocurra cuando la lluvia no llegue o lo haga de manera extrema en el campo o zonas ganaderas» . La académica destacó la necesidad de prestar especial atención a los productores de temporal, que al no contar con sistemas de riego, dependen completamente de las precipitaciones y son los más vulnerables ante la sequía .
Entre las medidas propuestas por los especialistas se encuentran la creación de sistemas de alerta temprana, refugios con capacidad de hidratación y atención médica para enfrentar ondas de calor, estrategias de apoyo para agricultores y ganaderos, y campañas de información dirigidas a los sectores más vulnerables .
Septiembre y Octubre: Meses Clave
El SMN ha señalado que septiembre y octubre serán meses determinantes para observar la evolución de las lluvias y del fenómeno . Aunque julio y agosto ya registraron precipitaciones por debajo del promedio nacional, los siguientes meses definirán en gran medida la magnitud de los impactos que México enfrentará en los próximos meses.
Actualmente, el Pacífico mexicano presenta una actividad ciclónica inusualmente alta, con tres ciclones tropicales simultáneos, mientras que el Atlántico se mantiene relativamente tranquilo, un comportamiento típico de los años con El Niño . El SMN estima entre 18 y 21 sistemas ciclónicos para la temporada 2026 en el Pacífico, una cifra que supera el promedio de años anteriores .
Hacia un Futuro Incierto
México se encuentra en una encrucijada climática. El fenómeno de El Niño 2026-2027 no solo representa un desafío para los próximos meses, sino que también ofrece un adelanto de lo que podría ser el nuevo normal en un planeta que continúa calentándose. Como advirtió recientemente la Organización de las Naciones Unidas, el calentamiento global superará la barrera crítica de 1.5 grados Celsius de manera inevitable .
En este contexto, la capacidad de adaptación y preparación será clave para mitigar los impactos. Los especialistas coinciden en que la información oportuna y la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y la sociedad civil serán fundamentales para enfrentar los retos que se avecinan.
Como lo expresó el coordinador del SMN: «Como nunca lo hemos vivido, tenemos que estar preparados absolutamente para todo» . Las próximas semanas y meses pondrán a prueba esa preparación.

