Impacto europeo ante el acercamiento entre Trump y Putin
La conversación telefónica entre los líderes de EE.UU. y Rusia genera preocupación en Europa por su impacto en la crisis ucraniana y la OTAN.
Preocupación en Europa por la conversación entre Trump y Putin
Diplomáticos europeos se mostraron sorprendidos y preocupados por la conversación telefónica sostenida este miércoles entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump. El diálogo entre ambos mandatarios, en el que se abordó la resolución de la crisis ucraniana, generó reacciones de alarma en la comunidad internacional, según informó el medio Politico.
Según fuentes diplomáticas, los aliados europeos temían desde hace tiempo este momento. «Lo repentino y la magnitud del plan de paz de Donald Trump dejó a los aliados de Ucrania en estado de shock», señala el informe. Además, Bloomberg reportó que la llamada no fue comunicada con antelación a las autoridades europeas, lo que aumentó la incertidumbre sobre las intenciones de Washington.
Temor a concesiones a Moscú
El contenido de la conversación, que se prolongó por cerca de 90 minutos, según el Kremlin, incluyó una invitación de Putin a Trump para visitar Moscú. Ambos mandatarios coincidieron en que la resolución del conflicto ucraniano debe lograrse mediante negociaciones. Trump, quien ha expresado reiteradamente su deseo de poner fin a la guerra, manifestó su apoyo a un cese de los combates y a una solución pacífica.
Sin embargo, en Europa preocupa que Washington pueda aceptar demandas clave de Rusia sin obtener nada a cambio. Informantes citados por Bloomberg calificaron la conversación como una «venta», temiendo que EE.UU. ceda en aspectos fundamentales sin consultar a sus aliados.
En redes sociales, Trump calificó la conversación como «altamente productiva», destacando los puntos fuertes de ambas naciones y el «gran beneficio» de una cooperación futura.
Ucrania y la OTAN: el cambio de postura de EE.UU.
Las declaraciones del secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, también causaron sorpresa en la reciente reunión de la OTAN en Bruselas. Según Politico, Hegseth declaró que «volver a las fronteras de Ucrania anteriores a 2014 es un objetivo poco realista» y que la adhesión del país a la Alianza Atlántica no es un «desenlace viable» dentro de una solución negociada.
Trump reforzó esta postura, asegurando que la reincorporación de los territorios perdidos por Ucrania es improbable. Esta afirmación representa un giro significativo en la política estadounidense respecto al conflicto. En respuesta, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió en una entrevista con The Economist que, si Ucrania no se une a la OTAN, «construiremos la OTAN en nuestro territorio» y reiteró su disposición a negociar.
Europa exige un rol central en las negociaciones
El nuevo enfoque de la administración estadounidense genera preocupación en Europa. Según Politico, las relaciones entre EE.UU. y la Unión Europea «son tan malas que prácticamente son inexistentes». En respuesta a la conversación entre Trump y Putin, la UE y sus Estados miembros emitieron una declaración conjunta exigiendo ser incluidos en cualquier negociación sobre el conflicto ucraniano.
Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, reafirmó en su cuenta de X que «Europa debe tener un papel central» en cualquier proceso de paz. Por su parte, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, enfatizó que «una paz duradera para Ucrania solo puede lograrse con sólidas garantías de seguridad y desde una posición de fuerza».
Incertidumbre sobre el futuro del conflicto
A medida que Trump y Putin exploran vías diplomáticas, la falta de comunicación entre EE.UU. y sus aliados europeos podría debilitar la posición de Occidente en la negociación del conflicto. La posibilidad de que Washington haga concesiones significativas sin contar con la UE podría redefinir el equilibrio geopolítico en Europa.
El curso de las próximas negociaciones será crucial para determinar el futuro de Ucrania, la OTAN y las relaciones entre Occidente y Rusia. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con atención los movimientos de Washington y Moscú, en un momento clave para la estabilidad global.