Estados Unidos registra su tercer déficit agrícola anual consecutivo
Las políticas comerciales de la administración Trump, caracterizadas por la imposición de aranceles a socios clave como México, Canadá y China, han contribuido al tercer déficit anual consecutivo en el comercio de alimentos agrícolas de Estados Unidos, debilitando su posición histórica como líder exportador.
Por tercer año consecutivo, Estados Unidos enfrenta un déficit en su balanza comercial de alimentos y productos agrícolas, una situación inédita en casi siete décadas. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), se proyecta que las importaciones superen a las exportaciones en aproximadamente 50.000 millones de dólares durante el año fiscal 2024-2025.
Durante décadas, Estados Unidos fue reconocido como el «supermercado del mundo», exportando más alimentos de los que importaba. Sin embargo, esta tendencia ha cambiado, y factores como las guerras comerciales iniciadas durante el segundo mandato de Donald Trump podrían hacer que los déficits agrícolas se vuelvan permanentes, afectando su posición en el mercado mundial. En los últimos diez años, Estados Unidos ha perdido su liderazgo como mayor exportador mundial de trigo y soja ante Rusia y Brasil, respectivamente, y enfrenta la posibilidad de ser superado por Argentina en las exportaciones de maíz.
Políticas comerciales y aranceles
En febrero de 2025, la administración Trump impuso aranceles del 25% a las importaciones provenientes de México y Canadá, y del 10% a las de China, con el argumento de frenar el flujo de drogas e inmigrantes indocumentados hacia Estados Unidos.
Estas medidas representan una reversión del comercio prácticamente libre de impuestos que existía entre estas naciones y una expansión de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. La aplicación de estos aranceles ha generado preocupación por posibles aumentos de precios para los consumidores estadounidenses en una amplia gama de bienes comunes.
México y Canadá, principales socios comerciales de Estados Unidos, han sido afectados significativamente por estas políticas. En 2023, México exportó bienes por valor de 467.000 millones de dólares a Estados Unidos, seguido de China y Canadá, que exportaron bienes por 401.000 millones y 377.000 millones de dólares, respectivamente.
La imposición de aranceles a estos países ha generado tensiones comerciales y ha llevado a amenazas de represalias, lo que podría afectar aún más la economía estadounidense y global.
Impacto en el sector agrícola y alimentario
El déficit comercial en el sector agrícola refleja una creciente demanda de productos importados por parte de los consumidores estadounidenses, incluyendo frutas, verduras, carne, café y bebidas alcohólicas. Se espera que las importaciones alcancen los 215.500 millones de dólares en el año fiscal 2024-2025, mientras que las exportaciones continuarán disminuyendo por tercer año consecutivo, situándose en 170.000 millones de dólares, lejos del récord de 196.100 millones de dólares en 2022.
La fortaleza del dólar ha dificultado las exportaciones estadounidenses, mientras que la creciente demanda interna ha fomentado las importaciones, especialmente de alimentos procesados, productos horneados y bebidas alcohólicas. Los productos hortícolas representarán casi la mitad del crecimiento de las importaciones, con un aumento de 9.300 millones de dólares en el año fiscal.
«La combinación de políticas comerciales agresivas y cambios en el mercado global ha llevado a Estados Unidos a enfrentar déficits consecutivos en su balanza comercial agrícola, una situación que no se veía desde hace casi 70 años. La pérdida de liderazgo en exportaciones clave y la creciente dependencia de productos importados plantean desafíos significativos para el sector agrícola estadounidense y su economía en general. Será crucial que las futuras políticas aborden estos desafíos para recuperar la competitividad y estabilidad en el mercado agrícola global.»