Consumo y producción de drogas baten récords mundiales: ONU
La ONU advierte sobre una crisis creciente de drogas a nivel global
Ciudad de México, 30 de junio de 2025.
El mundo atraviesa un alarmante repunte en el consumo y producción de drogas, de acuerdo con el más reciente Informe Mundial sobre Drogas 2025, presentado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Según el informe, más de 316 millones de personas consumieron drogas en 2023, cifra que representa un incremento del 28% en la última década, reflejo de una crisis multifactorial que mezcla desigualdad, salud pública desatendida y expansión de redes criminales transnacionales.
Entre los datos más preocupantes destacan las 3,700 toneladas de cocaína producidas el año pasado, la mayor cantidad jamás registrada. Además, se advierte sobre la rápida expansión del mercado de drogas sintéticas, especialmente los opioides como el fentanilo, responsable de una epidemia de sobredosis en América del Norte y cuyo impacto se extiende ya a regiones como Europa, Asia y América Latina.
Un problema de salud global
La UNODC recalca que solo una de cada cinco personas con consumo problemático recibe tratamiento médico adecuado, subrayando la brecha entre la magnitud del problema y las capacidades actuales de respuesta. “El enfoque represivo ha demostrado ser insuficiente”, señaló Ghada Waly, directora ejecutiva de la UNODC. “Se necesita un compromiso más fuerte con la prevención, el tratamiento y la reducción de daños, así como con el fortalecimiento de sistemas de salud pública.”
El informe también detalla que los adolescentes y jóvenes adultos están expuestos a un riesgo cada vez mayor, con un acceso más fácil a sustancias a través de redes sociales, mercados digitales en la “dark web” y nuevas formas de distribución descentralizadas.
América Latina, epicentro de producción
América Latina continúa siendo la región predominante en la producción de cocaína, con Colombia, Perú y Bolivia a la cabeza. Sin embargo, el informe revela un preocupante aumento de laboratorios clandestinos en Centroamérica y México, que se consolidan como centros clave en la manufactura de metanfetaminas y fentanilo, muchas veces destinados al mercado estadounidense.
En contraste, el sudeste asiático se perfila como una nueva zona de alerta, especialmente en países como Myanmar y Laos, donde las condiciones geopolíticas favorecen el crecimiento del mercado de drogas sintéticas.
Cooperación internacional: una urgencia impostergable
La ONU hizo un llamado a la cooperación internacional como única vía para enfrentar una crisis que ya no distingue fronteras. “Ningún país puede enfrentar este desafío de forma aislada”, advirtió Waly. La organización propone aumentar las inversiones en educación, salud mental, control fronterizo inteligente y reducción de la demanda, más allá del enfoque punitivo tradicional.
En paralelo, se insta a los gobiernos a reforzar los sistemas de salud y ampliar el acceso a servicios de prevención y tratamiento, con un enfoque centrado en los derechos humanos y la inclusión social.
Nuevas estrategias para un nuevo panorama
El informe concluye con un llamado a desarrollar políticas más innovadoras y basadas en evidencia científica, integrando tecnología, datos en tiempo real y programas de atención comunitaria. Asimismo, alerta sobre la necesidad de vigilar la evolución del mercado digital de drogas, que ha facilitado el acceso a sustancias peligrosas, muchas veces con apenas unos clics.
Con el consumo en aumento y la producción en máximos históricos, el Informe Mundial sobre Drogas 2025 subraya que el mundo enfrenta un momento decisivo para redefinir su estrategia frente a las drogas. De lo contrario, los sistemas de salud, justicia y seguridad pública podrían verse aún más rebasados por una crisis que ya está dejando consecuencias devastadoras en todos los continentes.

